El Fondo de Arte de SICO en la Galería + Más Arte Contemporáneo,
Un ejemplo de inversión

El Fondo de Arte SICO es un fondo de inversión en arte pionero en Colombia y de una manera muy audaz para nuestros días, unió las fuerzas emergentes de la Galeria +Mas Arte Contemporáneo, The Warehouse Art y Colectivo de 2, para hacer la primera puesta en obra de su colección, donde se reúnen obras de artistas locales y extranjeros como Mateo López, Miler Lagos, Álvaro Barrios, Nicolás Consuegra, Kevin Simón Mancera y Aldo Chaparro, entre otros.
El Fondo de Arte SICO surgió en Colombia hace 5 años, por la iniciativa de un grupo de amigos apasionados por el arte con un objetivo principal, apoyar a los artistas jóvenes colombianos con gran proyección hacía el futuro y con trabajos relevantes en el presente. Además de ser una pasión, el arte puede ser un medio de inversión interesante y una oportunidad para diversificar un portafolio de inversión.
El Fondo se concentra en la adquisición de arte contemporáneo nacional, con el fin de la apoyar y fortalecer la producción y el desarrollo de la creación plástica nacional. Es una inversión en los procesos artísticos.,.
El Fondo de arte SICO es una apuesta al desarrollo del mercado de arte nacional, siendo una iniciativa organizada que realiza inversiones en dicho mercado y lo hace de varias formas, pues no sólo invierten a través de la compra tradicional de obras sino también en proyectos futuros que necesitan financiación para su producción y asumiendo el riesgo que implica esta forma de apoyo.
Modelos económicos como este son los que de una manera muy impactante mueven el mundo del arte contemporáneo en nuestros días. Un ejemplo claro es del publicista británico Charles Saatchi quien bajo este tipo de iniciativas, genero una colección de arte emergente en los años 90s que es hoy una de las mas importante y costosas del mundo. Cabe recordar que fue de esta manera donde surgieron superestrellas del mundo del arte como Damien Hirst, Traci Emin o Marc Quinn.
Esta exhibición es una oportunidad para ver cómo se articulan este tipo de iniciativas en el país, demostrando que los trabajos artísticos no son sólo bienes para exhibir, acumular y guardar sino que pueden ser entendidos como posesiones útiles, satisfactorias y rentables.